México: Transgénicos contaminarán Imprimir
Noticias - Agricultura
Escrito por Fernando Carrera Santibañez   
Lunes, 28 de Diciembre de 2015 16:06

El maíz tradicional, admiten trasnacionales

Transgénicos

En oficios de respuesta a la suspensión de permisos

reconocen los posibles daños.

La Sagarpa también aceptó que no habrá incremento

de los rendimientos del grano.

Por Angélica Enciso L.

Monsanto reconoció que los cultivos de maíz tradicional en México se

contaminarán con semillas transgénicas en caso de que éstas se planten

en el territorio nacional.


Este es uno de los principales argumentos (que ahora la misma empresa

admite) que expertos y organizaciones ambientalistas han presentado

en contra de la siembra comercial del transgénico en el país, que es

centro de origen de este grano.

 

En los oficios que han presentado, las compañías trasnacionales productoras

de transgénicos –en el contexto de la acción colectiva que mantiene

desde hace dos años la suspensión de la entrega de permisos gubernamentales

para el cultivo del maíz– han expuesto argumentos que públicamente niegan.

 

En 2013, 53 ciudadanos y 20 organizaciones interpusieron ante tribunales un

juicio de acción colectiva, admitido por el juzgado 12 de distrito en materia

civil en el Distrito Federal, el cual determinó la suspensión de autorizaciones

a las empresas. Las secretarías de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural,

Pesca y Alimentación (Sagarpa) y de Medio Ambiente ya habían otorgado

permisos para pruebas piloto y experimentales y estaban por concederlos

para fines comerciales.

 

Las empresas han señalado que los transgénicos pueden coexistir con los

maíces nativos sin consecuencias negativas, pero, de acuerdo con

documentos presentados en el proceso judicial, la empresa Syngenta

admitió en un oficio que si se siembra el grano modificado no se podrá

realizar el libre intercambio de semillas sin que se contaminen los cultivos

tradicionales.

 

Barreras físicas

 

Reconoció que para evitar el flujo de transgénicos hacia maíces nativos o criollos

son necesarias las barreras físicas que impidan a productores y campesinos

trasladar las semillas, intercambiarlas y hasta venderlas. Si se siembran transgénicos,

nada de esto podría realizarse sin contagiar a los nativos. Hay que recordar que una

de las prácticas recurrentes de los campesinos para elegir los granos es recolectarlos

de distintos predios para utilizarlos en sus propias siembras.

 

Sumado a esto, la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos

Genéticamente Modificados (Cibiogem), organismo gubernamental que se encarga

de regular el tema, aseveró en una opinión enviada a los jueces que resultará más

costoso a los campesinos usar las semillas transgénicas, ya que hay un incremento

creciente de ellas.

 

Uno de los argumentos con los que se promueve el uso de estas semillas es que

elevarán los rendimientos de maíz, pero la propia Sagarpa, que buscó ampararse

contra la decisión judicial de suspender los permisos, reconoció que no hay tal

aumento de producción.

Las trasnacionales buscan explotar los transgénicos comercialmente, sin fines

científicos, lo cual queda claro en una respuesta dirigida al juez por Syngenta,

en la cual reconoce que lo que pretenden es aprovechar y explotar en forma

exclusiva su tecnología, según indican los documentos que fueron proporcionados

por Colectivas AC, equipo de abogados que lleva la demanda.

Fuente: La Jornada