Plan agrario y empresarial Imprimir
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Escrito por Francisco Navarro Cervantes   
Jueves, 29 de Julio de 2010 16:08

Con los programas Joven emprendedor y Fomento al desarrollo agrario los ingresos de los grupos de beneficiados, se incrementaron 5.4 veces al llegar a 7 mil 349 pesos, se logró que 90 por ciento de las casi 500 empresas sigan abiertas, y 38 por ciento está por arriba de la línea de la pobreza, establece la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en la evaluación realizada a dichos programas.

Con este análisis, la FAO no se erige como testigo de cargo ni como juez, sino comparte el compromiso con el gobierno mexicano para alcanzar logros, superar los riesgos de las empresas y ampliar la visión para vencer obstáculos, apuntó Luis Gómez Olivier, consultor principal de la evaluación en la presentación del resumen ejecutivo de los resultados.

Recomendó establecer entendimientos entre las iniciativas del sector público y privado destinadas a los núcleos agrarios y desarrollar proyectos estratégicos, tomando en cuenta las necesidades de las regiones para superar riesgos. No se trata sólo de producir sino de competir, saber manejar el negocio, administrar y negociar.

María del Carmen Culebro, representante de la FAO en México, expuso que debe establecerse una estrategia nacional para lograr dichas sinergias entre los programas que tienen las diversas secretarías de Estado para un uso más eficiente de los escasos recursos, identificar las políticas de apoyo para el sector más marginado del campo y darle asistencia más permanente.

Los beneficiarios del Formar del año pasado, de acuerdo con la evaluación, lograron utilidades promedio de 197 mil pesos y reducir en 60 por ciento sus pérdidas en comparación a 2008. Las organizaciones avanzaron en capital humano, físico, financiero y social y 93 por ciento de sus proyectos siguen en pie frente a una tendencia nacional, en todos los sectores.

Los restos a cubrir son: seleccionar mejor los proyectos, apuntalar a los grupos más consolidados y promover estrategias de acompañamiento e intercambio de experiencias.

Para el caso del programa Joven emprendedor rural y fondo de tierras, los resultados del periodo 2007-2010 en comparación con los de 2004-2006 fueron altamente positivos, pues diversificaron los proyectos y ahora sólo compran la tierra necesaria para producir. En 2007, 74 por ciento de los proyectos eran ganaderos, actualmente ocupan 49 por ciento; la acuicultura pasaron de 14 a 3 por ciento; los invernaderos, de 19 a 34 por ciento, y se desarrolló el interés por el establecimiento de viveros, la agroindustria y el turismo rural.

A partir del establecimiento de proyectos productivos, los ingresos de los jóvenes, la mayoría sin tierras y sin derechos ejidales, se incrementaron en 21 por ciento al obtener 3 mil 414 pesos, de los cuales 38 por ciento proviene de las utilidades de la empresa. También la pobreza alimentaria disminuyó, ya que de 46 por ciento detectado en el periodo 2004- 2006, bajó a 38 por ciento para el lapso 2007-2010, y la pobreza de capacidades pasó de 12 a 3 por ciento.

Los beneficios son altos pero el presupuesto es muy pequeño, ya que únicamente alcanza para apoyar a mil 200 jóvenes y para 50 proyectos escuela, por ello muchas de las propuestas que se presentan se quedan en el camino.

Fuente: Periódico La Jornada/Matilde Pérez U.